Estás viendo las noticias relacionadas con Post mortem (Ver todas)

“Post mortem”, entre los mejores libros

Libros Prohibidos sigue recomendando Post mortem, la inclasificable e inquietante novela de Peter Terrin: primero publicó una fantástica reseña en su blog y ahora lo coloca en la lista de los mejores libros independientes del 2016:

Novela semi-autobiográfica que rompe los esquemas con su estilo onírico y el siempre acertado uso de la meta-narración.

Fantasmas de fantasmas

Ricardo Menéndez reseña Post Mortem en el espacio “Canal libros” del diario La opinión de Málaga.

Hay muchas novelas en Post mortem, del escritor flamenco Peter Terrin, y todas son excelentes. El modelo de la muñeca rusa es válido para indagar en esta ficción perturbadora, que analiza asuntos tan dispares entre sí como los miedos de la paternidad, la fragilidad de nuestras vidas, la realidad que imita al arte, la vanidad del artista o la idea de la novela como gran caníbal, suerte de tonel de las Danaides que nunca se llena por mucha agua que se disponga en él. Los pliegues y estratos de este artefacto parecen infinitos.

Un escritor, su hija y dos dramas

En esta breve reseña de Ernest Alós describe los principales aspectos de la novela Post Mortem, de Peter Terrin.

Autoficción sobre la experiencia de un padre angustiado. Juego metaliterario sobre el trabajo del novelista. Y sin embargo, el libro funciona con los mecanismos del suspense (muy Koch la combinación también, por cierto). “Cuando escribo busco que haya por lo menos un cierto grado de intriga para el lector, no soy de aquellos escritores que menosprecia el argumento”. ¿Sería, digamos, un ‘thriller literario’? “Esa categoría ya no se puede utilizar, se ha convertido en un instrumento de márketing; pero de hecho –admite-, no he escrito más que ‘thrillers literarios’”.

El escritor con ‘biofobia’

Laura Fernández reseña para El Mundo la última novela de Peter Terrin publicada en España. Terrin explica las dos ideas base de la novela, el nacimiento de una idea para un libro en la mente de un escritor y el trauma por el que pasó su hija Renée.

«Inventé un personaje que era yo mismo pensando en escribir aquella otra novela sobre el escritor famoso y a partir de ahí, el mecanismo de la ficción se puso en marcha», dice. Su personaje, además, permite al lector descubrir cómo surge un libro en la cabeza de un autor y cómo va tomando forma. «Durante la primera parte de la novela todo es muy confuso, pero así es la vida de un escritor. La realidad y la ficción se entremezclan todo el rato, inevitablemente», asegura.