El estilo es brillante, obra del pulso de un joyero

Lo que importa -es decir, lo que nos importa comúnmente a los rastreadores de libros- son las excentricidades y, por eso, lo gustoso de esta novela es precisamente la forma, que la distancia de los estándares de la novela policíaca.

Abundan los adjetivos, las subordinadas y los encabalgamientos, y no por ello peca la novela de falta de precisión o innecesario abigarramiento. El estilo es brillante, obra del pulso de un joyero.