Nadie nada nunca: realidad, perspectiva y forma

Lo que le interesa a Saer aquí es analizar la percepción que tienen de su realidad los escasos personajes que vienen a encontrarse en un zona muy delimitada del mundo. […] La realidad narrada desde la perspectiva del Gato, de Elisa, del Ladeado, o del Bañero, personaje que vigila la playa. De fondo una realidad ominosa: alguien está asesinado caballos por la noche; y un inspector de policía (curiosamente apodado Caballo) que está dispuesto a torturar a los sospechosos para conseguir una confesión. Desde un fondo aún más oscuro, un contexto histórico: la dictadura de Videla. La muerte de los caballos puede ser debida a unas maniobras militares, opinan algunos, alguien está haciendo prácticas de tiro y las muertes (al menos las primeras) son por accidente; o puede que se deban a venganzas personales.