Los desafortunados en Qué leer

Dice Jonathan Coe en la introducción a esta novela: “Mucho más que un raro retoño del experimentalismo de los sesenta. Es un libro único y maravilloso: un clásico de su época y de la nuestra”. Como autor de la biografía sobre el autor, que le hizo ganar el premio Samuel Johnson en 2005, es comprensible el entusiasmo de Coe sobre un novelista que, en los años sesenta, rompió con los moldes establecidos y renovó el concepto de ficción en el panorama británico. La admiración de Bryan Stanley Johnson por Beckett y particularmente por Joyce –a quien consideraba el autor que había clausurado la forma directa y dickensiana de escribir–, unida a su defensa de elaborar la ficción sobre la base de las propias experiencias vitales y de experimentar más allá de los lugares comunes, le otorgaron en su momento una notable popularidad. Popularidad más tarde perdida, lo que le provocó una honda depresión que acabó conduciéndolo al suicidio.